Escaneo con Rayos X: Nuevas tecnologías de revisión en aeropuertos

Con el aumento de los conflictos y tensiones sociales alrededor del mundo, las inspecciones de seguridad en aeropuertos y fronteras se han aumentado considerablemente en comparación con unos años atrás.

Aunque las medidas tomadas se sustentan en motivos importantes e irrefutables, en ciertos casos han llegado a ser demasiado invasivas para los usuarios al momento de hacer las inspecciones, llegando incluso a generar disputas o controversias mediáticas por el mal rato que se le hacen pasar a los viajeros.

Es por este y otros motivos que se ha decidido apostar por formas menos invasivas y más exactas de realizar estas inspecciones necesarias, como lo es la revisión de rayos x en aeropuertos.

Con detectores colocados en las entradas de abordaje y en los accesos más importantes, la implantación de estos dispositivos de escaneo se ha vuelto cada vez algo más común con el pasar del tiempo, hasta el punto de que se ha convertido más en una necesidad que en una elección para los aeropuertos de alto tráfico del mundo; pero ¿Realmente entendemos cómo funcionan?

Tipos de escáneres y su funcionamiento

En los dispositivos de revisión de rayos X en aeropuertos, las tecnologías que lo componen y  las medidas de visualización de los datos han cambiado con el pasar del tiempo, llegando a ser clasificados específicamente en dos variaciones principales: Los escáneres de onda milimétrica y los escáneres de rayos de retrodispersión.

El uso del escáner de onda milimétrica resalta en algunos aeropuertos gracias a su diseño en forma de cabina, en esta el pasajero debe ubicarse estático y con ambos brazos alzados para comenzar la lectura, donde las ondas emanadas (similares a las producidas por los teléfonos celulares) realizarán el mapeo tridimensional del cuerpo del individuo, produciendo una imagen que el oficial encargado pueda inspeccionar.

Ya que este tipo de escáner no usa rayos X sino ondas de radio milimétricas, la preocupación por exposición a radiación es menor, sin embargo al mismo tiempo el nivel de penetración de la inspección es menos exacto, al no tener una visión muy definida del interior del transeúnte.

Los escáneres de retrodispersión -más comúnmente usados en la revisión de rayos X en aeropuertos- se componen de una fuente de radiación que produce rayos beta de baja intensidad, generando una imagen del individuo más definida, con detalles internos más exactos y con una duración aproximada de 5 segundos.

Una opción -que contraria a la opinión popular- puede ser la solución más óptima para realizar una inspección segura y poco invasiva.

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